Retomando la normalidad del blog, nada como una reseña para terminar bien la semana y empezar la que viene. Recupero de nuevo un libro pendiente del que llevaba tiempo queriendo comentar tras lo mucho que me gustó su primera parte.
Como siempre, una ficha técnica:
Autor: Michael Grant
Editorial: Molino
Género: ciencia ficción juvenil, distopÃa
Año de publicación: noviembre 2012
Páginas: 523
Edición: rústica con sobrecubierta
Web: Saga Olvidados y Gone Series
Extras: Booktrailer
Valoración: 6/10
¿De qué trata?
Han pasado tres meses desde que todos los menores de quince años quedaron atrapados en una burbuja conocida como la era. Tres meses desde que desaparecieron todos los adultos, dejando a los jóvenes olvidados. La comida se acabó hace semanas. Todo el mundo se muere de hambre, pero nadie encuentra una solución.
Y cada dÃa, más y más niños están empezando a cambiar, a desarrollar extrañas habilidades sobrenaturales que los separan de los que no tienen poderes. Cada chaval tiene que arreglárselas solo, e incluso los buenos se vuelven mortÃferos. Pero se acerca un problema mayor.
La Oscuridad, una criatura siniestra que vive enterrada en las montañas, comienza a llamar a algunos de los adolescentes de la ERA.
Olvidados 2/6: Olvidados // Hambre // Mentiras // Plague // Fear // Light
Tal y como indica el tÃtulo, en esta segunda parte los 334 jóvenes supervivientes en Perdido Beach pasan hambre. Hace semanas que se ha terminado la comida y aún no han encontrado un sistema exitoso para conseguirla, entre otras cosas porque los campos están repletos de gusanos mutantes carnÃvoros, a nadie le dio por preservar la carne y cuesta horrores pescar. A todo ello, la Oscuridad cada vez tiene más poder y está camelando a los pocos niños especiales con fuerzas que quedan para dominar dentro la cúpula.
Hambre como historia ha estado a la altura de su antecesor, podemos palpar de nuevo la impotencia y el miedo a lo desconocido, pero sobre todo el hambre. La comida es tan escasa y tenemos tantos personajes que se debaten entre la inconsciencia y el engullir lo que sea, que acabamos absorbiendo su malestar y leemos con verdadera angustia. También, la Oscuridad, ese ente que secuestra a nuestros adolescentes con no muy buenas intenciones, consigue poco a poco más protagonismo y se asienta vilmente en nuestra memoria. En este sentido, aplaudo a Grant por conseguir, una vez más, que el lector lo pase igual de mal que sus personajes.
De esta manera, podrÃa parecer un libro lleno de tensión y fuerzas sobrenaturales, pero lo que más me ha hecho flaquear en la lectura han sido sus personajes. Todos realizan acciones suicidas por un poco de comida, totalmente lógico dada su situación, pero me chirrÃa enormemente que, tras el desenlace de Olvidados y con Albert aconsejando organizarse, en Hambre sigamos teniendo una población totalmente desestructurada y repleta de caos, discutiendo constantemente e incluso realizando absurdas cazas de brujas. ¡Que hay más adolescentes que niños pequeños, un poco de raciocinio! Concretamente, he acabado harta de Sam. Podemos entender que no quiera el puesto de jefe que le han impuesto, pero se vuelve un protagonista totalmente idiota e innecesario para la historia ya que no hace más que remolonear y lloriquear. De este tinglado de inconscientes, sólo he apreciado las escenas de Albert, verdadero sensato que intenta recuperar las riendas del control, aun con métodos muy agresivos.
Qué decir, Hambre me ha decepcionado en cuanto a personajes e involución de éstos, pero me ha encantado por historia y nuevos problemas a la vista. Espero leer en breve Mentiras y quedar satisfecha con lo que encuentre, pero deseo de verdad que los adolescentes que quedan en Perdido Beach hayan madurado un poco.



















