miércoles, 9 de mayo de 2018

'Cero se repite siempre', de G. S. Prendergast



Cero se repite siempre   I   G. S. Prendergast   I   Las Invasiones Nahx #1
Océano Gran Travesía   I   Enero 2018   I   464 páginas
Goodreads   I   Extras
Puntuación: 

Octavo es un soldado de bajo rango del ejército Nahx carente de voz propia, pero sabe cuál es su deber: proteger a su compañera, y dejar que sea ella quien dispare, quien mate a los humanos. 
Raven es una chica de dieciséis años de edad que está en un campamento de verano cuando ocurre la terrible invasión de los Nahx. Aislada en el bosque, Raven sólo puede esperar el rescate, pero un alienígena asesina a su novio y ella se oculta para evitar sufrir el mismo destino. 
Arrojados en un mundo violento y desconocido, Octavo y Raven son presa del odio y el miedo. Pero cuando Raven es gravemente herida, y Octavo abandona su unidad de asalto, su supervivencia dependerá de la confianza que puedan depositar el uno en la otra.



No hay nada más maravilloso en el mundo del bibliófilo que sentir que un libro te ha llegado al alma y se ha quedado con un cacho de tu corazón. Como bien sabéis, adoro la ciencia ficción y me encantan los mundos devastado donde la humanidad ha de luchar por sobrevivir, y cuando empecé Cero se repite siempre, pensé que sería ante todo un romance salpicado de Apocalipsis. Pero no ha sido así. Ha sido mucho más.

Cero se repite siempre me ha encantado. Me ha impresionado, me ha impactado, me ha hecho sufrir por mi propia vida en según qué situaciones como si yo misma las viviera y hasta he llorado. Cero se repite siempre me ha parecido, sin más, cojonudo. Se va directo a mi lista de mejores libros de 2018, y no creo que olvide su historia en mucho tiempo, así que solo os puedo decir aspectos positivos de su historia y sus personajes.
De entrada, el contexto me ha encantado. Soy de las que disfrutan -y mucho- de una buena base distópica, de mundos devastados, de Apocalipsis que destruyen cualquier esperanza, de una humanidad extinguiéndose porque ya ha maltratado suficiente el planeta como para merecer una segunda oportunidad. Y esta novela ha cumplido con todo esto, y más. G. S. Prendergast se ha subido al carro de las invasiones alienígenas, y lo ha hecho espeluznantemente bien. Sí, cuando inicié esta historia, pensé irremediablemente en La quinta ola, pues guardaba  muchas similitudes, con aliens impersonales y todopoderosos que acaban con la humanidad de un plumazo, dejando un puñado de supervivientes que malviven y huyen continuamente, pero mostrando también la figura de un extraterrestre descarriado que pulula por las páginas para demostrar que no todo es blanco y negro en la vida. Pero una vez me zambullí en esta maravilla catastrófica y conocí a Octavo, dejé de pensar en Rick Yancey. Cero se repite siempre me ha parecido mucho, mucho mejor: la invasión alinígena es espeluznante, mostrando unos invasores más poderosos, deshumanizados e indestructibles, no sabiendo cómo piensan o sienten, no sabiendo por qué aniquilan a los humanos, no sabiendo siquiera qué pretenden en nuestro planeta. Y de trasfondo, misterio, miseria, pandemia, histeria. Todo magistral.
Después la tensión. Gran parte de la acción de la novela pasa en el exterior, donde nuestros protagonistas humanos buscan esconderse de los extraterrestres, y la autora plasma tan bien la histeria y el desconcierto de poder morir en cualquier momento, que acabas pasando las páginas totalmente intrigada o con el corazón en un puño. Y lo mejor, sin duda, es que aunque haya un ritmo lento en algunas ocasiones, siempre se respira un aura de desesperación por vivir más que brutal. Y eso no hace más que reafirmar la pasión con la que he leído esta novela.
Y lo mejor, los personajes, muy desquiciantes, pero muy humanos. La autora ofrece todo tipo de puntos de vista y versiones sobre cómo sobrevivir, y es asombroso cómo consigue plasmar lo imprevisible que puede ser el ser humano ante una situación que le supera, e incluso aunque debiéramos simpatizar con la protagonista, podemos entender que no nos caiga bien simplemente porque le haya tocado vivir esta invasión alienígena. Y sí, hay un componente romántico muy poderoso y pasional en esta novela, pues Octavo y Raven acaban danzando en una peligrosa batalla por entenderse y sobrevivir, por odiarse y querer destruirse, pero también la de quererse sin reservas en un mundo agonizante, y aunque están condenados a ser enemigos, sus escenas han sido de lo mejor de la historia, tan puras y peligrosas. Y claro está, he de destacar la figura de Octavo, un personaje que me ha fascinado desde su primera aparición, pues ha sido totalmente complejo e inexplorable para mí, me ha costado entenderlo en todas y cada una de sus decisiones y pensamientos, pero no por ello ha dejado de enamorarme y hacerme esperar con ansia sus capítulos. Sin duda, me ha parecido una gran comparación con Frankestein, pues aunque a simple vista Octavo sea un monstruo más, acaba pensando con más humanidad que muchos otros personajes.




Por si no ha quedado claro: Cero se repite siempre me ha encantado. He adorado su contexto, la impecable capacidad de la autora de ofrecer una literatura apocalíptica de infarto, llena de tensión y muerte, pero que al mismo tiempo sepa tratar con delicadeza la relación de Octavo con nuestra protagonista, y hacernos estremecer de placer ante lo bonito dentro de lo horrible. Lo he disfrutado, de principio a fin, y no sé qué haré hasta que salga su segunda parte.


Con la colaboración de Océano Gran Travesía

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