domingo, 18 de marzo de 2018

'El gato que enseñaba a ser feliz', de Rachel Wells



El gato que enseñaba a ser feliz   I   Rachel Wells   I   Alfie #2
Duomo diciones   I   Marzo 2018   I   246 páginas
Goodreads   I   Extras
Puntuación: 


¿Quién puede resistirse al gato Alfie? Es dulce, simpático y tiene la capacidad de hacerte feliz. Una novela divertida, llena de ingenio y esperanza.
Edgar Road es una calle típica de Londres; un camino lleno de gente que habitualmente ni se saluda. Hasta que llega Alfie, un gato precioso, una gran bola de pelo gris envuelta en un suave ronroneo que poco a poco, con su inteligencia, su astucia y su particular manera de vivir en el mundo, cambia la vida de la familia que lo acoge y, después, la de las personas que transitan en silencio por Edgar Road. Alfie tiene un don único, ya que es capaz de conocer los secretos mejor guardados. Solo así puede saber que Claire desea ser madre o que Alesky tiene serios problemas en la escuela. Él desea ayudarlos.
Sin embargo, la llegada de unos nuevos vecinos altera la armonía del barrio y Alfie tiene que reaccionar inmediatamente.


¿Quién no conoce a Alfie a estas alturas? Ese precioso gato de pelaje gris que llegó a Edgar Road en El gato que curaba corazones nos conquistó con una historia muy tierna y esperanzadora sobre segundas oportunidades y buenos deseos. Ahora, ha vuelto para hablar de sus nuevas aventuras, y sus nuevos intentos por conseguir que todo el mundo sea feliz. No esperaba una continuación, la verdad, pero ha sido igual de mágico que el primero.

No esperaba reencontrarme con Alfie pero así ha sido, y la experiencia ha sido muy positiva, otra vez. El gato de inconfundible ronroneo ha vuelto con su particular visión del mundo para hablarnos de la felicidad de sus múltiples familias, esas de las que cuidaba en El gato que curaba corazones, pero también para presentarnos a los nuevos vecinos de Edgar Road y lo necesitados que están de amor y buenas vibraciones, según nuestro félido protagonista, por lo que pondrá todo de su parte para incluirlos en su círculo, pero lo que parece una simple visita al patio se convertirá en toda una odisea, pues los nuevos residentes ocultan muchos secretos y no será fácil traspasar esas barreras de desconfianza, ni  siquiera para un gato de encantadores bigotes.
Rachel Well nos trae así una nueva aventura de su gato polifacético, capaz de derretir el corazón más helado y hasta de unir a dos personas que parecían polos opuestos. No obstante, ella misma demuestra que quiere superarse con esta saga, y en esta ocasión Alfie ha de enfrentarse a nuevos problemas que escapan a su comprensión. Mientra que en El gato que curaba corazones podíamos notar un tono más distendido y con escenas en las que Alfie se ganaba fácilmente a la gente, aquí los nuevos vecinos viven escondidos de la realidad y ni siquiera todos los gatos del barrio conseguirán resultados efectivos si no es con la ayuda de sus propios dueños humanos. Por lo tanto, tenemos un nivel añadido de dificultad donde Alfie se las tendrá que inventar e ingeniar para conseguir que los Snell formen parte de su particular familia.
He agradecido por una parte que hubiera cierta complejidad en esta nueva historia, pues en la introducción no sabía muy bien qué esperar, pues Alfie se limitaba a recordarnos a sus familias actuales, todas felices y unidas, y no parecía que la historia diera para más, pero Edgar Rad ha demostrado estar llena de sorpresas. Además, Wells dedica una buena parte de este nuevo libro a plantearnos mejor la vida de los gatos del barrios, auténticos secundarios e la primera parte, y al mismo tiempo que desarrolla la historia de los misteriosos vecinos, podemos saber más de todos los félidos que pueblan las casas colindantes, e incluso saber qué pasa por sus cabecitas, sus temores y sentimientos. Por que sí, incluso en un libro protagonizado por un gato hay espacio para el amor.
El gato que enseñaba a ser feliz ha sido tal y lo que esperaba, una lectura muy amena y divertida, con sus momentos de tensión y lágrimas, pero también conservando la esencia original del primer libro, con la idea de que un gato puede curarte el corazón y hacerte sentir feliz de nuevo, de que todo es posible si te rodeas de las personas adecuadas, y de que nunca hay que cerrarle la puerta a la felicidad, la amistad y el amor. Sí que es cierto que con El gato que curaba corazones teníamos suficiente, pero con un gato tan eficiente como Alfie, que ojalá existiera uno en cada casa, no importa demasiado que surjan más libros. 


Alfie ha vuelto para enseñarnos a ser felices, tal y como reza el título de esta segunda parte de lo que parece será una saga felina. Ha mostrado una mejoría en cuanto a carácter y perseverancia en su camino por la felicidad, y se nota en sus estrategias y actitud. Wells, no obstante, no abandona su interés por mostrarnos una historia emotiva y que nos haga sonreír de principio a fin, y desde luego no deja con ganas de más aventuras de este gato tan pizpireto de Londres.


Con la colaboración de Duomo Ediciones

3 comentarios:

  1. Hola!
    Que libro más curioso, no había oído hablar de él, se lo voy a recomendar a una amiga que acaba de adoptar un gatete.
    Un saludo!!

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  2. Pues habrá que tenerlo en cuenta =)

    Besotes

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  3. Nunca escuché hablar de ese libro, aunque bueno, mi círculo social no es precisamente el más amante de los libros. Lo tendré en cuenta.
    Saludos.

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