viernes, 2 de noviembre de 2012

Afinidades y desencuentros entre China y Japón, en el XVIII Salón del Manga de Barcelona

El XVIII Salón del Manga de Barcelona se inició ayer con una primera conferencia sobre la sociedad asiática, concretamente, sobre las actuales relaciones entre China y Japón y el origen de estas, a partir de la conferencia Afinidades y desencuentros entre China y Japón.

Dani Madrid y Menene Gras, preparando la presentación

La presentación fue organizada por Dani Madrid Morales, profesor de Asia Oriental en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), y Menene Gras, de Casia Asia (Barcelona), y ambos se enzarzaron en una interesante y lúdica crónica de acontecimientos que situaban la buena relación entre estos dos titanes desde la prehistoria japonesa.

Madrid comentó a los asistentes que Japón, desde su nacimiento, ha tenido a China como un punto de referencia cultural, y prueba de ello son la influencia directa de escritura, literatura y cultura gastronómica que podemos ver en el País del Sol Naciente. Dicha relación se cortó al entrar la primera potencia con EE.UU y considerar, entonces, que China ya no era un buen punto de influencia y debía derrotarla.

Madrid habló entonces de las dos guerras sino-japonesas y el posterior cambio de mentalidad de Japón, que intentaba resurgir de sus cenizas como potencia orgullosa de su bandera, así como ciertos altercados que existen y aún supuran en la actualidad, como la negación de Japón de varias masacres realizadas en pueblos chinos durante las guerras. 

El conductor de la presentación se dedicó entonces a realizar una cronología y constatar las múltiples influencias chinas en Japón, concentrándose en el cómic japonés. Según él, Japón se ha inspirado en diversas ocasiones en las obras clásicas chinas, el Si Da Ming Zhu, y se conocen varios mangas que beben de estos cuentos, como el famoso Son Goku, de Dragon Ball; Ryûrôden; Sôten Gôko o la popular Ikki Tôsen

La conferencia concluyó con un debate abierto sobre la situación actual de Japón y China, donde ambas se disputan la polémica isla, y cuál podría ser el desenlace de las dos vertientes que viven y conviven entre las dos potencias: la sociedad pacífica que ama a Japón y la que odia todo lo que provenga de ella. 



¿Qué os parece?


2 comentarios :