Tal y como anuncié en entradas anteriores, esta última semana la voy a dedicar a hacer un repaso por 2011, hablando de mis aficiones, haciendo recomendaciones y con el ya mítico balance del año.
0. Trilogía Los Juegos del Hambre, de Suzanne Collins.
Incluyo esta trilogía de manera no-oficial, ya que la leí en 2010 y la recomendé en el
ranking pasado.
No obstante, este año mi pasión por su historia ha ido creciendo gracias a su futura adaptación, cuya producción sigo como un reto personal y profesional, y por haber conocido a gente que me ha ofrecido unas fantásticas discusiones sobre la
represión social y el circo mediático (y amén que no han visto ese supuesto triángulo amoroso).
Para los rezagados o curiosos, tenéis en este mismo blog las reseñas de
Los Juegos del Hambre,
En llamas y
Sinsajo, así como un seguimiento exhaustivo de la película
aquí.
1. La Larga Marcha, de Stephen King.
Puede sorprender que el primer puesto sea para este libro que data de 1979 y con una última reedición, si no me falla la memoria, de 2004. No obstante, King me ha sorprendido tanto por su prosa como su crítica.
La Larga Marcha se merece el primer puesto por ofrecer una
increíble crítica sobre el paroxismo y el morbo ajeno televisivo, narrando sin escrúpulos las vivencias y sueños rotos de cien adolescentes que compiten por la fama y la gloria en una larga marcha sin descanso y sin saber a ciencia cierta a qué sabe la Muerte. De nuevo, una
cruda realidad plasmada que merece ser leída.
Y prestad especial atención a las conversaciones que mantienen los personajes, muy cotidianas y cercanas.
Podéis encontrar la reseña de este libro
aquí.
2. Juntos, de Ally Condie, de la trilogía Juntos.
Este año hemos terminado saturados a más no poder de distopías y utopías, el género por excelencia de 2011, pero si alguna ha calado hondo en mí ha sido el primer volumen de
Juntos, tanto por ser de las primeras del año como por coger retazos de
Un mundo feliz, de Adlous Huxley, o
The Giver, de Lois Lowry.
Condie relata una sociedad feliz y repleta de sentimientos donde no hay lugar para la reflexión, hasta que nuestra protagonista empieza a cuestionarse su sino y el derecho a gobernar en su propia vida y corazón. Aunque parta de la idea tópica de descubrir el más allá, me ha encantado la manera en que
Cassia relataba su aparente vida perfecta y cómo iba dudando de su propia sociedad.
Podéis encontrar la reseña de este libro
aquí.
3. El corredor del laberinto, de James Dashner, de la trilogía El corredor del laberinto.
Y he aquí el primer volumen de una trilogía que provocará más de un dolor de cabeza a aquellos
lectores que busquen un reto literario y no una simple historia lineal.
Con un punto de partida genial como es un laberinto repleto de trampas mortales, nos enfrentamos a constantes preguntas e intrigas sobre un grupo de muchachos amnésicos que desconocen dónde están ni quién los retiene. La respuesta se encuentra en la salida del laberinto... si consiguen sobrevivir a él.
Sin duda,
Dashner te obligará a preguntarte constantemente qué trama.
Podéis encontrar la reseña de este libro
aquí.
4. Lobo, de Sarah McCarty, de la saga Shadow Reapers.
No podía faltar una novela del género romántico-paranormal en mi ranking, y tras mucho devanarme los sesos con todas las maravillosas novelas que han llegado a mis estanterías, me quedo con este
western tan increíblemente atractivo y original.
McCarty ha escogido muy bien sus cartas y he de decir que me hechizó al poco de empezar en este mundo repleto de
indios, vaqueros, damas de armas tomar, lobos y cambiantes.
Una exquisitez para el paladar y que hará las delicias de todas: aventuras y fantasía para las más imaginativas; un amor puro para las enamoradizas. ¡Y atención a los hermanos de la protagonista!
Podéis encontrar la reseña de este libro
aquí.
5. La noche del cazador, de Nalini Singh, de la saga Psi/Cambiantes.
Y finalizo el ranking con otra
saga romántico-paranormal de una autora que he descubierto este 2011 y me ha cautivado con su prosa e imaginación.
Singh crea un futuro más que fascinante donde
humanos conviven con psi y cambiantes, unos a caballo con los androides y otros, con los animales. Esta inaudita combinación adorna una historia más que convincente y con una pluma adulta donde seguiremos las pistas de un asesino en serie. Una manera magistral de mezclar realidad y fantasía.
Sublime.
Podéis encontrar la reseña de este libro
aquí.
Pero el ranking no acaba aquí:
Los Premios Golden Raspberry, también conocidos como Razzies, surgieron en 1980 como un complemento de los Oscar, enfocados a premiar a lo peor de la industria cinematográfica estadounidense en clave de humor.
En 2011 he leído verdaderas obras de arte y, en general, estoy muy satisfecha con mi experiencia literaria. No obstante, han llegado a mí un par de
novelas que me han chirriado e incluso molestado por ser tópicas, previsibles y nada coherentes...
1. Por trece razones, de Jay Asher.
Nunca un autor ha podido ofenderme tanto.
Asher juega al buen samaritano elaborando una historia sobre Hannah, nuestra difunta protagonista que explica, en unas cintas de cassette, que se ha visto obligada a suicidarse porque la acosaban en el instituto. Hasta aquí todo puede estar correcto y ser el libro perfecto para concienciar a los demás sobre cómo tratamos a las personas, pero el
discurso de Hannah peca de lógica cuando revela que ha muerto porque la pusieron en una lista de chicas guapas y, por ello, la tacharon de fácil.
Aunque el mensaje del autor pueda ser correcto y reflexivo, el raciocinio de Hannah
puede ofender a aquellas personas que han pasado por una adolescencia difícil o con el famoso
bullying.
Podéis leer la reseña de este libro
aquí.
2. Ciudad de los ángeles caídos, de Cassandra Clare, de la saga Cazadores de sombras.
Seguro que más de un fan ha ahogado un gritito de indignación al ver este libro en el anti-ranking. Pero
no he quedado nada satisfecha con esta Clare un tanto depravada que ofrece más morbo adolescente que una historia increíble sobre fantasía urbana.
Alargar una saga que estaba terminada es ya de por sí un sacrilegio, pero poner a los protagonistas calentorros y destacar a un secundario con tintes a lo Milhouse, es ya para juzgado de guardia.
Menos mal que el
tema fantasía urbana sigue ahí y no condena el libro al mismísimo infierno, que sino...
Podéis leer la reseña de este libro
aquí.
3. Forgotten, de Cat Patrick.
Este libro aún no ha sido reseñado por lo que tendréis que esperar a mi distendida opinión, pero a grandes rasgos me ha decepcionado una trama que podría haber dado para una historia increíble pero que se queda en un "porque sí".
Para aquellos curiosos o aún dudosos de comprarlo,
no os lo recomiendo si esperáis una historia 10, ya que ni la misma autora, a todas luces de cerebro de animadora americana, sabe escribir y relata un mundo surrealista donde los
losers son hasta guays y encuentran un final feliz. Y para la explicación razonable de ese poder, ya podéis esperar sentados.
4. Marca de nacimiento, de Caragh M. O'Brien.
Y con este termino los premios
Razzie.
Marca de nacimiento, que tampoco ha sido reseñado en este blog, llega aquí de rebote ya que, si bien no tiene una historia mala,
no arriesga para nada y se vuelve soporíferamente repetitiva y tópica.
En general, otra distopía con una fuerte represión militar donde una protagonista decide rebelarse para encontrarse a sí misma. La caga repetidas veces, consigue hacer presión y hasta encuentra el amor. Nada novedoso pero sí muy tedioso, quizá
su único fallo ha sido llegar tan tarde a España, donde el género distópico ya está hasta en la sopa.
Y hasta aquí la primera parte del balance 2011.
¿Habéis leído alguno? ¿Qué os ha parecido?