Voy a tener que cambiar el título por Cine mensual, ya que veo que es imposible recuperar el ritmo de antaño. Qué tiempos aquellos...
Para esta semana, una sucesión de películas antiguas y un estreno que, con un poco de suerte, no llegará a ver la luz en España. ¡Hay que ser optimistas!
Beastly (2011)
Kyle Kingston (Alex Pettyfer) se cree el chico perfecto: atractivo, inteligente y popular. No obstante, no sabe ver la belleza interior y desprecia a los que no son como él. Es por eso que una malvada bruja (Mary-Kate Olsen) lo maldice, transformándolo en un ser horrible, con la única misión de encontrar a esa persona que lo quiera tal y como es antes de finalizar el año. Pero no será fácil, porque Kyle enseguida tira la toalla y no ve más allá de su propia amargura. Entonces se cruza en el camino de Linda (Vanessa Hudgens), que busca la manera de salvar a su padre de las drogas...
Estoy empezando a esperar demasiado de adaptaciones literarias, pues tras ansiar durante más de un año a poder verla en un idioma comprensible, me encuentro con una gran mierda pinchada en un palo. No sé qué se le ha pasado a la productora por la cabeza a la hora de adaptar la preciosidad de La Bestia, pero esta película es horrorosa y pastelosa a partes iguales. Escenas eliminadas, proporciones desorbitadas de azúcar, un final estrepitoso (e inventado) y planos innecesarios de Hudgens intentando ser graciosa. Patético.
La película parece una montaña rusa, iniciándose con un presentación rápida de personajes, una maldición realizada en tiempo récord así como una mudanza y aceptación de uno mismo en dos planos secuencia. Luego, con la llegada de Putessa (Hudgens para sus amigos), el ritmo se vuelve pasteloso a más no poder, con conversaciones estúpidas que huyen de las reflexiones que incluía el libro. Hudgens da asquito hasta rabiar y protagoniza un final de lo más romántico que sólo entrará en esas venas que no hayan catado la maravilla del libro. Eso sí, destacar a Pettyfer, en el papel de su vida: tío creído y guapo que no tiene abuela.
Lo mejor: Alex Pettyfer en un papel que le va como anillo al dedo.
Lo peor: Putessa y el amor innecesario.
Sentencia: pasa de ella y léete e libro.
La película parece una montaña rusa, iniciándose con un presentación rápida de personajes, una maldición realizada en tiempo récord así como una mudanza y aceptación de uno mismo en dos planos secuencia. Luego, con la llegada de Putessa (Hudgens para sus amigos), el ritmo se vuelve pasteloso a más no poder, con conversaciones estúpidas que huyen de las reflexiones que incluía el libro. Hudgens da asquito hasta rabiar y protagoniza un final de lo más romántico que sólo entrará en esas venas que no hayan catado la maravilla del libro. Eso sí, destacar a Pettyfer, en el papel de su vida: tío creído y guapo que no tiene abuela.
Lo mejor: Alex Pettyfer en un papel que le va como anillo al dedo.
Lo peor: Putessa y el amor innecesario.
Sentencia: pasa de ella y léete e libro.
El diablo viste de Prada (The Devil wears Prada, 2006)
Andy Sachs (Anne Hathaway), licenciada en Periodismo, aterriza en Nueva York para buscar el trabajo de sus sueños en el New York Times. No obstante, para ello debe escalar hasta la cima, y no se le ocurre otra cosa que aceptar el codicioso puesto de asistente de redactor-jefe de la famosa revista Runway. Pronto conocerá a la terrorífica pero glamourusa Miranda Priestly (Meryl Streep), que le enseñará el peliagudo mundo del periodismo de moda así como su propio monstruo interior que la obligará a luchar por lo que más quiere.
Tráiler en español
He aquí una de mis películas preferidas junto con Confesiones de una compradora compulsiva y la que más veo a lo largo del año. Tras esa trama insulsa se esconde una bonita historia que me inspira y me motiva para luchar por mi sueño en el mundo del periodismo, así como me hace rememorar épocas de antaño y mis anécdotas en el trabajo.
Siempre me siento identificada con Sachs porque yo también lucho a muerte por lo que quiero, aunque me aporta la bonita moraleja de pelear por tu sueño pero sin perderse a una misma en esa batalla. Aunque la trama se maquille con el mundo de la moda y unas cuantas frases estereotipadas sobre el amor y la amistad, es un ejemplo a seguir que siempre tengo presente. Pero para aquellos que sólo busquéis un rato divertido a la par que aprendéis sobre el periodismo de moda, esta es vuestra película.
Lo mejor: Runway.
Lo peor: la batalla personal de Sachs.
Sentencia: indispensable.
Cube (1997)
Seis completos desconocidos despiertan en el interior de un complejo laberinto formado por cubos. No saben quiénes son ni cómo han llegado ahí, pero ni mucho menos saben cómo salir. Cada cubo contiene una serie de números extraños, diferentes compuertas así como múltiples trampas para aniquilar a aquellos que cometan un error. Parece no haber escapatoria para una mente atolondrada, todo debe estar calculado. El tiempo corre y nuestros prisioneros se desesperan por ver la luz del sol...
Tráiler en inglés
Enfrascada en mi lectura de El corredor del laberinto, libro que comentaré esta semana, me di cuenta que su historia se parecía increíblemente a Cube, por lo que me dispuse a refrescar la memoria. Y así fue como vi el montón de similitudes en ambas historias, aunque en esta ocasión, los personajes eran adultos y con una trama más oscura.
Cube es la típica película de terror psicológico que te deja pegada a tu asiento sin ni tan siquiera pestañear por miedo a perderte cualquier fotograma. Iniciándose sin la más mínima información y siendo partícipe de cada avance del personaje, es una historia que te envuelve y te provoca las mismas sensaciones que los que la protagonizan. Lo de mejor de ella es que, además de su paranoia y sus momentos gore, te hace reflexionar sobre la vida y humanidad y de todo aquello que desconocemos, como adónde van nuestros impuestos.
Lo mejor: la congoja del qué pasará.
Lo peor: no comprenderás toda la trama.
Sentencia: indispensable.
Cube 2: Hypercube (2002)
Tráiler en inglés
Animada por entender completamente el concepto del cubo, continué con esta trilogía, esta vez en compañía de Ita, para que no se nos escapa ningún detalle.
De las tres películas, esta es la más desconcertante e inverosímil, por ofrecer una historia paralela al cubo original e incluso relacionándolo con alienígenas y dimensiones paranormales. La historia es demasiado rebuscada y requiere el doble de atención que su antecesora, ya que hay ciertos guiños que ayudan a comprenderla, pero se hace totalmente tediosa y aburrida. El final, además, no ayuda.
Lo mejor: el concepto mejorado del cubo.
Lo peor: más complejidad a la historia.
Sentencia: recomendable para continuar la trilogía.
Cube Zero (2004)
Wynn (Zachary Bennet) es el encargado de supervisar cada una de las trampas del Cubo, pero desde hace tiempo se pregunta cuál es su función y quién es toda esa gente que entra dentro. Siempre ha creído a pies juntillas lo que le han explicado de su trabajo, pero tras comprobar que una mujer ha entrado sin estar relacionada con el Cubo, decide saltarse el protocolo y entrar a buscarla.
Tráiler en inglés
Y llegamos al final de la trilogía con su tercera entrega que no es otra cosa que una precuela, explicando los inicios del cubo y desde fuera, desde el punto de vista de los trabajadores. No consigue dicha función al 100%, pero ayuda a esclarecer los interrogantes más importantes.
Cube Zero ayuda a mostrar quiénes son los que mueven los hilos, las razones de por qué y cómo funcionan realmente los cubos, aunque se dejan muchas preguntas en el tintero, como la relación con las otras dos películas, quiénes son los de arriba o el color y combinación de los cubos. Eso sí, el final de ésta puede ser el inicio de la primera, aunque muy cogido por los pelos.
Lo mejor: el origen del cubo.
Lo peor: no esclarece.
Sentencia: recomendable para finalizar la trilogía.
¿Habéis visto alguna? ¿Qué os ha parecido?























































