miércoles, 26 de agosto de 2009

[Crítica destructiva] Fauna ibérica... de una cafetería


Ayer, durante mi soporífero turno de tarde en el curro, me puse a recapacitar en las personas y las conductas que seguimos dependiendo del lugar en el que nos encontramos. Los humanos nos comportamos también como animales, seguimos patrones, instintos. A veces seguimos la manada, les imitamos, o queremos ser lobos solitarios. Buscamos un lugar seguro, nos cobijamos, intentamos proclamarlo nuestro, luchamos con garras por él.



¿Cómo son las personas en un ambiente público? Mejor aún, ¿qué se puede encontrar en una cafetería?.

  • Madre-con-bebé: este especimen es digno de ver. No tiene un horario fijo ni una costumbre asignada. Aparece de improviso, tirando de su carrito, normalmente sola o acompañada del marido e, independientemente de la hora en que se presente, siempre SIEMPRE será la hora de darle de comer al bebé. Así pues, Madre-con-bebé- se apoderará de la mesa más cómoda del establecimiento para establecer su territorio. En ella pondrá los utensilios necesarios para dar de su comer a su retoño y, acto seguido, pedirá a la dependienta más cerca que le ofrezca plato/vaso/cuchara/tenedor para ello. Durante la próxima hora, Madre-con-bebé se dedicará en cuerpo y alma a alimentar a su hijo sin importar lo que hay a su alrededor. Cuando finalice su cometido, recogerá su propiedad y emigrará a un nuevo rumbo. Madre-con-bebé, no obstante, dejará una marca inolvidable a su paso: un enorme peste a vómito, papilla, y miles de toatillas húmedas. ¿Quién limpia eso? YO.
  • Madre-con-niño: es similar al especimen de arriba, sólo que Madre-con-niño, muchas veces, acude al establecimiento para hacer gala de las facultades de su hijo. El patrón de este ser es ubicarse cerca de la barra o caja, donde conviven los diferentes empleados, y acto seguido, dar rienda suelta a la imaginación o simplemente la lengua del retoño, comentando jocosa lo espabilado/a que es para que los trabajadores le presten atención, para más importancia del menor. En la mayoría de casos, el susodicho en cuestión es repelente y odioso, es de culo inquieto y suele tener una manía especial por ensuciar cristales y suelo, que curiosamente para la madre resulta gracioso ¿Quién limpia eso? YO. Obviamente, no es gracioso.
  • Mamis: este ser puede ser el más peligroso de todo, denominándole casi como carroñero. No existen en solitario, se les ve en manada, y acuden a la llamada de la naturaleza, que es la hora del café. Después de dejar a sus hijos en el colegio, Mamis acuden en grupo multitudinario a la cafetería y se apoderan de una mesa, mayormente en la terraza. Mamis suelen ser inquietas, estridentes y nerviosas. Piden a gritos lo que desean con nerviosismo y exigen un menú personalizado (café con dos gotitas de leche, con tres terrones de azúcar, leche templada desnatada, por mencionar un par de mariconadas). Cuando se les sirve, se avalanzan sobre su presa y lo devoran sin escrúpulo. Acto seguido, sacan el cigarro y se asientan cómodamente en sus sillas. Mamis pueden permanecer horas en el mismo lugar, chismorreando y controlando el territorio, a la vista de otro grupo de Mamis con las que pelear o simplemente celebrar días especiales, como cumpleaños. En estas ocasiones se apoderan de más espacio, tiempo, y pierden toda noción sobre modales y limpieza.
  • Trabajador: especímenes como los dependientes que acuden a engullir rápidamente lo que les permite su mísera media hora de descanso. Aparecen en solitario, piden con prisas, con muy mal humor, comen a regañadientes y pagan sin ganas de dar el dinero justo. Es el ser que menos tiempo permanece dentro del establecimiento, aunque por proximidad al trabajo, suele aparecer varias veces a lo largo del día.
  • Adolescente: un especimen temperamental con el que cuesta lidiar. Su presencia es escasa puesto a su efímero presupuesto. Adolescente entra siempre con pretensiones de comerse el mundo pero normalmente no le llega ni para un cruasán. Preguntan el precio de mil cosas, regatean, murmuran, piensan, pero no dicen nada, para impaciencia del dependiente. En la mayoría de casos vuelven por donde han venido, o en el peor de los casos, piden lo más barato y se asientan en la terraza hasta que es necesario echarles con una escoba por haber sobrepasado el toque de queda. A Adolescente le gusta quedar en manada, brindar en compañía, hacer peleas de machos, marcar territorio e incluso protagonizar un amago del acto sexual para llamar la atención. Totalmente odiosos y fanfarrones.
  • Diva-de-la-moda: un especimen parecido a Adolescente, temperamental y casi imposible caerle el gracia. Diva-de-la-moda entrará en el establecimiento con el verdadero propósito de hacer gala de su cuerpazo diez, su peinado eterno de peluquería y sus ropas de marca. Taconeará allí por donde vaya para llamar la atención del público presente y se hará notar para que la gente, a ser posible, le extienda la alfombra roja. Diva-de-la-moda no come pero tampoco deja comer. Se quejará de todos los productos y buscará el eterno cruasán relleno de chocolate pero que NO engorde. Si este especimen cuenta con una buena posición social, le encantará demostrar al dependiente que posee billetes grandes y un mini monedero de Tous. Muchas veces Diva-de-la-moda no sabe que es patética y que, ni muchos menos, sabe conjuntar ropa.
  • Viejo: quizá el especimen más acaudalado. Siguen su rutina diaria y aparecen siempre a la misma hora, escogen siempre el mismo sitio, piden siempre lo mismo. Todos los seres de esta raza tienen parkinson, o lo aparentan. Todos los seres de esta raza les da por pedir café con leche y un cruasán. Todos los seres de esta raza les da por mojar el cruasán en el café sin atinar siquiera y ensuciar la mesa. ¿Quien limpia eso? YO. Muy rara vez Viejo se siente satisfecho con su pedido, y podrá ofrecer una propina de hasta 0,50€ al dependiente.
  • Extranjero: especimen que aparece según la estación, mayormente en verano. Suele aparecer en horas intempestivas y en manada, normalmente familiar. No entiende el idioma y sonreirá a todo, le cobres lo que le cobres. Son muy generosos con el cambio, otro dato que aportar sobre su economía. Si aprendes cuatro palabras en su idioma, pueden darte conversación (obviamente, ininteligible) durante horas y cogerte un cariño inmenso. Prometen volver el año que viene, pero nunca lo hacen. Como vienen, se van.
  • Ilegal: mayormente sudamericanos, aparecen después de sus tediosos turnos de limpieza y otros trabajos insoportables. Piden lo justo, lo saborean hasta el último momento y te agradecen de corazón prestarles un servicio personalizado. Ilegal siempre va justo de dinero y siempre surge un leve conflicto en la hora de pago. Ilegal lleva billetes bien doblados y escondidos por la ropa, que debe de contar y amar irremediablemente, y le supone un gran dolor la pérdida de éstos. Un dependiente con corazón suele evitar cobrar a este ser.
  • Marqués: Marqués siempre aparece los fines de semana, solo o en compañía de su acomodada familia, para llenar la panza y el gaznate. Marqués suele tener la extraña manía de mirarte siempre SIEMPRE por encima del hombro y entrar en el establecimiento como si fuera el dueño del mundo (aunque posiblemente le falte poco para ello), pedir lo más caro de la carta y encima personalizado. Suele consumir en abundancia y permanecer varias horas saboreando lo que puede permitirse a diferencia de muchos. A la hora de pagar, siempre SIEMPRE entrega un billete de 50€, y cuando el dependiente le pide amablemente algo más pequeño, Marqués pone cara de "con los billetes de 20 me limpio el culo, y con los de 10, los mocos". Un ser altamente odioso pero que proporciona muchas ganancias. Nunca NUNCA deja propina.
  • Marqués-de-falsete: un especimen de apariencia parecido a Marqués, les encanta imitarles, pero que se aleja bastante de la realidad. Marqués-de-falsete tiene la extraña manía de mirarte siempre por encima del hombro, entrar en el establecimiento creyéndose el amo de todo y pedir alimentos de tediosa preparación, por no mencionar ya un exigido menú personalizado. Marqués-de-falsete se quejará de todo, nunca encontrará nada de su gusto y devoción, gritará y humillará si puede al dependiente de turno y, en su mayor apogeo, será feliz de su mísera existencia. A la hora de pagar, no obstante, lo hará mediante calderilla y con billetes pequeños y bien doblados. Obviamente, no disfruta de la misma estabilidad económica que Marqués. Siempre SIEMPRE se quejará del precio y jurará no volver nunca más. Por desgracia, siempre vuelve. Le gusta sentirse especial.
  • Hippy: especimen altamente raro. Están en contra de la contaminación y la comida artificial. Aparecen con pintas zarapastrosas, en grupos reducidos, se instalan en la terraza y te preguntan sin prisa alguna qué productos ofrecen una alimentación sana y, a ser posible, vegetal. Hippy siempre se quejará del precio. Consumirá lo mínimo y luego se pondrá a fumar "hierbas naturales que no contaminan el planeta", sólo la mente, gracias a Dios.


¿Es hora de cambiar de trabajo?

7 comentarios :

  1. Madre mia... menuda jungla tienes montada ahi Saru xDDDDDDDD las mamis y el marques de falsete pfff dios... el panorama deja que desear con niños potando y otro vacilando increible y sobre el viejo es 100% veridico se apalancan y ni con un trailer les mueves O_O buena crítica me reido xD aunque tambien pobrecita con todo este personal... digo yo que habran buenos clientes como yo (o no).

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  2. xDDDDDDDDDDDDDDDDDDD Pues te ha quedado genial xD
    Yo potr uerte no tengo que sufrir eso... xD

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  3. Weeee asias por comentara a ambos!! :33
    Sí, existe una minoría de buena clientela pero son santos así que no los voy a criticar XD ojalá todos fueran como ellos, adoraría más mi trabajo!!

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  4. Mientras no encuentres otro mejor (con la crisis de ahora es mor dificult XD te lo digo yo XDDDDD)habrá que aguantar lo que venga no? animoo :D you caaan xD todo sea por la pasta *w* xDDD (cuando trabajes en lo que t eguste será por dinero y por amor al arte :D xDDDDDDDD)

    Bsoos :D

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  5. Me encanta! Por experiencia propia las mamis, sean del estilo que sean, son las peores. Irritables al 100% XD. Pero bueno, siempre tienes a la típica iaia simpática y tierna que te alegra el dia! XD

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  6. oo, muy bueno! hacia mucho que no leía algo así! acabo de entrar en este blog, y de momento me encanta este texto!

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  7. Pues yo entraria en la de ilegales.. porque no todos los latinos somos ilegales ni mala pagas... he dicho. Nos tocan unos trabajos de mierda, pero bueno, es lo que hay.

    Un beso!

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